Eliminar la entropía.

Por Álex Couto. Entrenador UEFA PRO

  27/05/2019

Eliminar la entropía

Un equipo de fútbol es un sistema. Un club de fútbol en su organización más compleja es un sistema. Definimos sistema como un conjunto de partes interrelacionadas para alcanzar un objetivo común que generalmente es de una naturaleza compleja.

Un club de fútbol se compone de diferentes subestructuras o matrices que dedican sus esfuerzos específicos a optimizar el rendimiento en un área concreta y a través de vínculos interdepartamentales, busca alcanzar el objetivo común de maximizar sus rendimientos, sus beneficios y garantizar su supervivencia futura en un entorno en el que interactúa y del que experimenta influencias.

Un equipo de fútbol se consolida en la interacción cohesionada de sus líneas, sus flancos, sus grupos de relación directa e indirecta para contrastar su potencial con otro equipo con el objetivo, ambos, de ganar el partido que los mide dentro de un entorno competitivo estructurado bajo un reglamento común.

Ambos entes, club y equipo propiamente dichos son sistemas abiertos, porque interactúan con su entorno, lo influencian y a la vez se ven influenciados. Además son sistemas dinámicos porque evolucionan con el tiempo. ¿Pero cómo evolucionan?

Hay equipos que ganan más que pierden, hay equipos que evolucionan dentro de un marco más o menos estable de éxito, con períodos de no éxito que no empañan su trayectoria más que puntualmente. Hay clubs que viven y desarrollan sus evoluciones dentro de un marco de máximo nivel, siendo extrañas o raras las situaciones en los que ese marco competitivo se disminuye en categoría o influencia. En cambio hay equipos que no logran mantener en el tiempo dicha tendencia a la costumbre con el éxito y clubs que por momentos de descalabran hacia niveles de competición que no se corresponden con su tendencia histórica. ¿A qué es debido?

Ambos, club y equipo deben cuidar su proceso de generación de rendimiento, tratando de garantizar dos aspectos que les permitirán evitar el caos. Un sistema tiende por sí solo al caos, además, un sistema busca adaptarse a las exigencias de su entorno, tratando de equilibrarse.

Cuando un equipo, club, sistema propiamente dicho no consigue dinamizar su estructura organizacional, tiende a perder energía. Los sistemas se mueren como consecuencia de no renovar sus protocolos de acción, en pocas palabras, tienden a la ENTROPÍA. La entropía es la sistemática pérdida de capacidades de un sistema para mantenerse vivo, el sistema necesita renovar sus entradas de energía, adaptarlas al proceso de coordinación y recibir como consecuencia una retroalimentación que le permita conocer las desviaciones de lo que busca y lo que logra. Un sistema, un equipo, un club debe tender a eliminar la entropía, es decir, a optar a una entropía negativa o neguentropía. La entropía es la restricción o el límite al que se enfrenta el sistema en su interacción abierta y dinámica, como consecuencia de la no renovación de los elementos fundamentales sobre los que obtiene energía, que es lo que les permite obtener rendimiento por la cohesión entre sus partes relacionadas.

Para conseguir eliminar entropía, se necesita manejar información adaptable a las condiciones en las que manifiesta el sistema su actividad. Un entorno cambiante, influyente y abierto que incide directa e indirectamente sobre las partes del sistema y sobre el todo en su conjunto. Para lograr eliminar la entropía, el sistema debe garantizar que las partes que lo componen dispongan de información veraz que le permita incrementar las probabilidades de éxitos en sus protocolos de acción. Información necesaria que habrá de adaptarse a la razón social del equipo y del club que como sistemas, manifiestan objetivos específicos.

Un equipo, un club, necesita CONOCIMIENTO. El conocimiento elimina la entropía, permitiendo encontrar vías de solución a los problemas planteados por la complejidad de las tareas que obligan a un club/equipo a adaptarse al entorno cambiante en el que se desarrollan. La experiencia proporciona las vivencias pasadas sobre las que tomar conciencia tras un proceso de retroalimentación pero el conocimiento es lo que facilitará al sistema que consiga la HOMEOSTASIS, es decir, el equilibrio que le permitirá optar, con mayor grado probabilístico a conseguir sus objetivos con mayor posibilidad de éxito.

Los equipos/clubs se diluyen en su propio miasma de autocomplacencia, en su apatía hacia el cambio, ante la costumbre de no variar nombres ni hombres, ante la carencia de expectativas nuevas o simplemente por desconocimiento de todo, parte o un aspecto específico que marque el camino general del colectivo. La entropía es justo esto, por ello hay clubs que están abocados a vivir en el desequilibrio y la tendencia ante esta situación, si es constante, es al deterioro, al caos.

Solo la eliminación de la entropía garantiza la posibilidad de seguir evolucionando en términos de macro y micro supervivencia. Disponer de información, adaptarla a los objetivos, predisponerla a cada parte del sistema para alcanzar el principio holístico por excelencia: “el todo es superior a la suma de las partes” es la manera de eliminar la tendencia al desgaste y como consecuencia de ello a un caos competitivo, organizativo o estructural.

El fútbol es sistémico. El club que permite que el fútbol se desarrolle en un ámbito geográfico determinado es sistémico. Las interrelaciones de todo tipo que debe contemplar un club para su supervivencia pasan por la eliminación de la entropía, pasa por la incorporación constante y sistemática de conocimiento que facilite una retroalimentación que provoque que el bucle de desarrollo de información, consecuencia básica del rendimiento, se garantice y si dinamice en el tiempo. Un club, un equipo necesita revisar cómo obtienen las fuentes de conocimiento en todas las áreas estratégicas que permitan alcanzar sus objetivos con éxito. El club/equipo puede sostener un grado de experiencia pero es irremediable, un principio irrevocable, garantizar la entrada, manipulación y explotación productiva del conocimiento como fuente de vida futura, en todo su ámbito estructural.

¡Eliminar la entropía es sobrevivir. Sobrevivir es ganar. Gana el que resiste!